Con la marea alta y la arena completamente cubierta de agua no hay muchas cosas que pueda hacer un correlimos tridáctilo en una tarde de invierno. Mientras las olas rompían sobre las rocas, cinco de estos pequeños limícolas descansaban tranquilamente, aparentemente ajenos a lo que ocurría a su alrededor. Sabían perfectamente que en pocas horas la mar se retiraría de nuevo, dejándoles toda la playa para ellos. Entonces podrían alimentarse hasta hartarse de los gusanos y pequeños invertebrados que forman parte de su dieta.
Pero hasta ese momento no hay nada mejor que echarse un sueñecito, pero siempre con un ojo abierto, por si acaso son ellos los que acaban formando parte de la dieta de otros.
gracias por compartir y deleitarnos con tantasima belleza, un besin de esta asturiana muy grande.
ResponderEliminarEstaré equivocado pero me parecen Correlimos comunes en plumaje invernal. Creo que el gris del dorso es más clarito en los tridáctilos, no? De todos modos, descansan igualmente. Saludos
ResponderEliminarHola anónimo, son un grupo de tridáctilos, ya los vi varias veces en el mismo sitio. Lo que ocurre es que tienen el plumaje muy desgastado y no está como a principios de otoño. Pronto empezarán con la muda de primavera y les cambiará completamente.
ResponderEliminarun saludo
joer, dí que cuatro fotos. Vaya pasada chaval. Fenómeno. te añado
ResponderEliminarExplendidas fotos y agradable comentario David.
ResponderEliminarUn saludo,
Fran