
Las hormigas negras (Lasius niger) ya se mueven activamente alrededor de su hormiguero, cientos de obreras recorren los pequeños caminitos que parten de él en busca de insectos y pequeñas semillas que llevar a su despensa.
Algunas de ellas se suben por las ramas de un pequeño arbusto y se dirigen hacia un grupo de pulgones (Aphidae) que se encuentran tranquilamente chupando la sabia de la planta. Cuando llegan a ellos, una hormiga toca con sus antenas la parte trasera de uno de los pulgones y este inmediatamente suelta una gota de líquido azucarado que rápidamente es bebido por la hormiga.
Se ha desarrollado una relación simbiótica entre hormigas y pulgones en las que el pulgón alimenta a la hormiga y a cambio estas se encargan de protegerlos contra sus depredadores, a los que atacan cuando se acercan.
Es muy curioso. Yo siempre digo que los pulgones son el rebaño de las hormigas, es como algo similar a los nuestros, en definitiva los "ordeñan".
ResponderEliminarHola Mamen, pues es verdad, se puede decir que los ordeñan. Por lo que se ve con las antenas los estimulan y ellos entonces sueltan esas gotas de sabia sobrante.
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